¿Cuáles son los trámites para rescatar un plan de pensiones?

Desde el momento de la jubilación, el partícipe o titular de un fondo de pensiones debe comunicar a la gestora cuándo y cómo rescatará el plan. Para ello, debe solicitarlo seis meses antes o durante los seis primeros meses de la jubilación efectiva, dirigiéndose a la entidad bancaria o aseguradora donde firmó el plan para notificar y explicar cuándo quiere rescatar su ahorro y cómo: si en forma de renta (pagos sucesivos periódicos) o en forma de capital (pago único).

Otra opción para acceder a los ahorros es mediante la declaración anual de rentas, en el subsidio para mayores de 55 años. No obstante, si se hace de esta forma se debe devolver el subsidio recibido durante los meses en los que no se cumplía el requisito de rentas.

Para recuperar un fondo de pensiones se necesita aportar una fotocopia del D.N.I.; la resolución de la Seguridad Social u organismo equivalente donde se comunica que se ha accedido a la situación de jubilación; el certificado de pertenencia al Plan de Pensiones; un escrito dirigido a la entidad gestora solicitando el rescate y especificando la forma en que se quiere percibir el importe de los derechos consolidados (renta, capital o mixta) y, por último, un impreso de comunicación de datos fiscales para que se aplique la retención correspondiente. Este impreso suele ser suministrado bien por la entidad gestora, bien por el banco con el que se haya suscrito el plan de pensiones.

Anteriormente, los planes de pensiones sólo podían recuperarse en el momento de cumplir con la edad y los requisitos de jubilación. No obstante, la crisis económica ha generado en muchos inversores la necesidad de recuperar sus ahorros para cubrir momentos de desempleo, razón por la cual el gobierno realizó una modificación en el Real Decreto 304/2004, la normativa que regula los planes.

De esta forma, las condiciones que debe cumplir el titular de un plan para que pueda rescatarlo antes de alcanzar la edad de jubilicación son estar en situación legal de desempleo (estar en paro legalmente); no tener derecho a prestaciones por desempleo en su nivel contributivo (paro contributivo) o haber consumido dichas prestaciones, y estar inscrito como demandante de empleo en el servicio público de empleo correspondiente (apuntado al paro) en el momento de la solicitud. Igualmente los trabajadores autónomos o por cuenta propia que se encuentren desempleados podrán rescatar su plan si cumplen con los últimos dos requisitos.

Cabe destacar que las aportaciones a un plan de pensiones gozan de una reducción de la cuota que hay que pagar a Hacienda. Las aportaciones anuales realizadas a un plan de pensiones reducen la base del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) por ser consideradas como rentas del trabajo, así que los beneficios obtenidos no tienen carga fiscal hasta el momento del rescate. Sin embargo, para los expertos fiscales, rescatar un plan de pensiones en 2013 no es muy recomendable si no es por una cuestión urgente, pues al considerarse como una renta del trabajo incrementará la base imponible general que, este año, está fuertemente gravada con las subidas del impuesto sobre la renta. Es decir, dará lugar a tener que pagar más impuestos frente a años anteriores.